Dólares: el campo liquidó en 7 meses lo mismo que en todo el año pasado

Con US$3.519 millones que acaba de computar en julio, la agroindustria suma US$20.179 millones en divisas por exportaciones en los 7 meses que han transcurrido de este año, una cifra apenas inferior a todo lo liquidado en todo el 2020 (US$20.274 millones).

Así, el ingreso de divisas acumulado de la agroexportación en los primeros siete meses del año es mucho más que los US$11.603 millones alcanzados en el mismo período del año pasado. Con todo, en la segunda parte del año, el flujo de divisas del campo tiende a disminuir por factores estacionales ligados a las cosechas.

El monto de divisas del campo acumulado en lo que va del año, refleja un incremento del 73,9 % en relación con el mismo período del año pasado y también es un récord absoluto para el mismo período desde comienzos de este siglo, según informó la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC), entidades que representan el 48 % de las exportaciones argentinas.

Esa diferencia respecto del año pasado le permitió al Banco Central realizar fuertes compras de dólares durante el primer semestre, mientras el dólar blue se mantenía «estabilizado» en torno a los $ 150. Con esos fondos se pudo saldar una deuda de US$ 226 millones con el Club de París.

Otros dólares provenientes del campo sirvieron para que no haya sobresaltos en la disponibilidad de dólares para los importadores, a los fines de mantener la actividad económica. Tanto en junio como en julio se pagaron importaciones por montos mensuales promedio de US$ 5.900 millones, con un salto de 20% respecto de la primera parte del año marcado por el incremento en importaciones de energía.

Al destinarse a esos usos, la fuerte afluencia de dólares del campo no se plasmó en un aumento significativo de las reservas del BCRA.

En el mes que concluyó este sábado, la estrategia del Central mostró un giro: en vez de comprar, vendió dólares, para mantener la brecha cambiaria, que mostró signos de tensión luego de meses. En la última semana, vendió US$ 300 millones.

Desde Ciara-Cec destacan que «ese resultado se obtuvo a pesar de la emergencia producida por la histórica bajante del río Paraná, que ocasionó innumerables trastornos a la navegación de los buques de exportación e incrementó los costos logísticos solo en seis meses en 350 millones de dólares, según un estudio de la Bolsa de Comercio de Rosario».

Ponderaron que «el menor volumen exportado en el período, a sola excepción del aceite de soja que lo aumentó, fue compensado hasta ahora por la fortaleza de los precios internacionales». Y afirmaron que “no existen retrasos en la liquidación de divisas”, y que “la mayor parte del ingreso de divisas en este sector se produce con bastante antelación a la exportación: alrededor de 30 días antes en el caso de la exportación de granos y hasta los 90 días en el caso de la exportación de aceites y harinas proteicas”.

El complejo oleaginoso-cerealero, incluye al biodiésel y sus derivados. El principal producto de exportación del país es la harina de soja (14,2 % del total), que es un subproducto industrializado generado por este complejo agroindustrial, que tiene actualmente una elevada capacidad ociosa cercana al 50%. El segundo producto más exportado el año pasado, de acuerdo con el INDEC, fue el maíz (11 %) y el tercero fue el aceite de soja (6,9 %).

Según datos publicados por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés), se prevé que la Argentina mantenga el primer puesto en exportaciones 2020/21 de aceite y harina de soja. Solo el complejo soja, que representó el 27% de las exportaciones totales de la Argentina del año pasado, constituye el 16% (344.865 puestos) del empleo generado en 2017 por todas las cadenas agroindustriales, según un informe del Ministerio de Trabajo de la Nación.

Fuente: Clarín Rural.