Si el clima ayuda: el campo aportará casi US$7000 millones más que en 2020

Si el clima acompaña en lo que resta de la campaña agrícola, y pese a que la producción a causa de la sequía será menor a la del año pasado, por la mejora en los valores para exportar cinco de los principales cultivos de la Argentina podrían aportar este año US$34.073 millones.

Esta proyección corresponde a un análisis que hizo la consultora Az Group con trigo (su cosecha ya finalizó), maíz, soja, girasol y cebada (su recolección concluyó). Según la firma, ese nivel de ingresos se trata de US$4141 millones más respecto de lo que se esperaba respecto del momento de la siembra o US$6994 millones más versus el último ciclo agrícola.

En el caso particular del Estado también habrá una mayor recaudación por retenciones. Esos productos del agro aportarán al fisco US$8206 millones, esto es US$1986 millones más versus el ciclo agrícola pasado.

«Desde el momento de siembra hasta la actualidad, el cultivo que sufriría la mayor reducción de la producción esperada por la sequía sería la soja (2,5 millones de toneladas menos), una pérdida que supera a la del maíz y del trigo (dos millones de toneladas cada uno)», apuntó Ferrari.

La soja caería de 49 a 46,5 millones de toneladas; el maíz, de 49 a 47 millones; el trigo, de 19 a 17 millones de toneladas (ya finalizó con ese último volumen).

Campaña 2021 vs. 2020. Ingresos estimados por la cosecha
Campaña 2021 vs. 2020. Ingresos estimados por la cosecha

 

En un informe de la semana pasada, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires indicó que las precipitaciones que se registraron hace diez días brindaron un «alivio momentáneo» a los cultivos de verano. Por su parte, la Bolsa de Comercio de Rosario alertó que por la ola de calor no será fácil que con las próximas lluvias se reponga la humedad necesaria. Remarcó que la necesidad inmediata de lluvias para los cultivos va de 30 a 50 milímetros.

En este marco, Ferrari aclaró que la proyección de ingreso por la cosecha de los cinco principales cultivos es la «foto» del momento.

«En la película agrícola todavía falta tiempo para la iniciación de la cosecha de los granos gruesos en la zona pampeana y mientras tanto los productores enfrentan dos variables que determinarán su resultado económico definitivo. La primera es la climática, sobre la que no tienen dominio y puede deteriorar aún más los cálculos de producción si siguen las lluvias insuficientes. La segunda es la comercial, con riesgos de bajas de precios», apuntó.

Ferrari destacó la evolución que hubo en los precios para que, pese a la menor producción, se aguarde un mayor ingreso para el país.

Al respecto, precisó: «Entre octubre de 2020 hasta la actualidad se produjeron los siguientes aumentos de precio FOB: poroto de soja, de 420 a US$520/t; aceite de soja, de 780 a US$940; harina de soja, de 390 a US$490; maíz, de 200 a US$245; trigo, de 255 a US$280, aceite de girasol, de 1050 a US$1180; cebada cervecera, de 225 a 245 y forrajera, de 200 a 230 dólares».

Ferrari señaló que estos precios no son los que capta el productor ya que luego hay que descontar las retenciones y otros gastos. Además, hubo ventas de productores realizadas antes a precios más bajos que los registrados en los últimos meses.

Según el estudio de la experta, por productos en divisas la harina de soja aportará US$12.593 millones, el maíz US$7840 millones, el aceite de soja US$5734 millones y el poroto de soja US$3380 millones. En tanto, el trigo contribuirá con US$2800 millones, el aceite de girasol con 1062 millones de dólares y las cebadas cervecera y forrajera con US$663,5 millones.

En tanto, cuando se ve la recaudación por retenciones, de los US$8206 millones la mayor parte, 6793 millones de dólares, vendrán del complejo soja.

Fuente: La Nación Campo.